Cómo hacer un árbol genealógico paso a paso

· RootsOnPrint · 7 min de lectura

Un árbol genealógico no se hace en una tarde, pero empezar es más fácil de lo que mucha gente cree. No necesita una suscripción ni un programa especial: papel, un bolígrafo y algunas conversaciones bastan para las primeras generaciones. Esta guía lo acompaña paso a paso, desde lo que usted ya sabe hasta los libros parroquiales y los archivos, y le muestra cómo anotar sus hallazgos para no tener que empezar de nuevo nunca.

1. Empiece por usted mismo

La regla de oro de la genealogía es ir de lo conocido a lo desconocido. Anote primero lo que sabe con certeza: su nombre completo, su fecha y su lugar de nacimiento. Después añada a sus padres y luego a sus abuelos. Para cada persona, registre:

  • el nombre completo con todos los nombres de pila y los dos apellidos, si los tiene,
  • el nacimiento y el bautismo, con fecha y lugar,
  • el matrimonio, con fecha, lugar y cónyuge,
  • la defunción y el entierro, con fecha y lugar,
  • la ocupación, la religión y los lugares de residencia, si los conoce.

Los huecos son normales. Déjelos abiertos en lugar de adivinar: un campo vacío es más honesto que una fecha estimada que, unos años después, nadie recordará que era una estimación. Con cuatro abuelos y ocho bisabuelos verá enseguida lo rápido que se ensancha un árbol hacia atrás. Puede concentrarse primero en una sola rama, por ejemplo la familia de su madre, y completarla con cuidado antes de empezar con la siguiente.

Un consejo para familias hispanas: en la tradición española y latinoamericana cada persona lleva dos apellidos, el primero del padre y el primero de la madre, y las mujeres casadas conservan los suyos. Eso es una ventaja enorme, porque cada nombre completo ya le indica las dos familias de origen. Anote siempre ambos apellidos, aunque en Estados Unidos se haya usado solo uno.

2. Hable con su familia mientras pueda

Los familiares mayores son la fuente más valiosa que tiene, y ningún archivo los reemplaza. Lo que una tía abuela recuerda de su infancia no está escrito en ninguna parte. Prepare la conversación como una pequeña entrevista, con algunas preguntas:

  • ¿Dónde creció usted, y dónde vivían sus padres y sus abuelos?
  • ¿Cómo se llamaban sus abuelos, y qué sabe de ellos?
  • ¿Hubo hermanos que murieron jóvenes, o ramas de la familia con las que se perdió el contacto?
  • ¿Cuándo y dónde se casaron, y de dónde venían los cónyuges?
  • ¿Alguien de la familia investigó antes su historia o guardó documentos?

Grabe la conversación con permiso o tome notas. Lleve fotos antiguas: al mirarlas, los nombres y las historias suelen volver. Los recuerdos son valiosos, pero no siempre exactos. Los años se mueven, los lugares se confunden, un tío se convierte en tío abuelo. Por eso anote quién le contó qué, y compruébelo más tarde con documentos.

3. Busque documentos en casa

Muchas respuestas están guardadas en cajones, carpetas y cajas. Hallazgos típicos son:

  • actas de nacimiento, matrimonio y defunción, y fe de bautismo o de confirmación,
  • una Biblia familiar con anotaciones a mano de nacimientos, bodas y fallecimientos,
  • esquelas, recordatorios de defunción y obituarios, que suelen dar fechas, apellidos y lugar de origen,
  • fotos con anotaciones al dorso, cartas, postales y diarios,
  • certificados escolares, papeles militares, pasaportes y documentos de naturalización.

Fotografíe o escanee todo y anote dónde se guarda el original. Los documentos antiguos pueden estar escritos con letra de otra época. Al principio parece difícil, pero con un poco de paciencia la vista se acostumbra tras unas cuantas páginas.

4. Registro civil, libros parroquiales y archivos

Cuando haya reunido todo lo que tiene a mano, pase a las fuentes oficiales. En Estados Unidos, las actas vitales (nacimientos, matrimonios y defunciones) las guarda cada estado o condado, y muchos estados solo empezaron a registrar los nacimientos de forma general a comienzos del siglo XX. En el país de origen, el registro civil suele empezar en el siglo XIX: en España desde 1871, en México desde las Leyes de Reforma de 1859, aunque su implantación tardó años en algunas regiones. Para actas recientes, diríjase a la oficina del registro civil correspondiente; las reglas de acceso varían según el país, pero a los descendientes directos les suele resultar más fácil obtener copias.

Antes del registro civil, los libros parroquiales son la fuente principal: bautismos, matrimonios y defunciones anotados por cada parroquia, en muchos lugares desde hace varios siglos. Se conservan en la propia parroquia o en el archivo diocesano. Las partidas antiguas a veces están en latín, pero siguen un esquema fijo, así que unas pocas palabras le llevan lejos.

Otras fuentes útiles:

  • Los censos de Estados Unidos registran hogares enteros con edades y lugares de nacimiento. El censo federal se hace cada diez años desde 1790, y los datos se publican 72 años después. La mayor parte del censo de 1890 se perdió en un incendio, así que cuente con ese hueco.
  • Los registros de inmigración y naturalización suelen indicar el pueblo de origen, que es la clave para seguir investigando en el país de los antepasados.
  • FamilySearch (familysearch.org) es gratuito con una cuenta y ofrece libros parroquiales, actas del registro civil y censos de muchos países, incluidos España y gran parte de América Latina, muchos con índice de nombres.
  • Los archivos nacionales y estatales suelen tener catálogos en línea y guías para principiantes.

Muchos registros solo están disponibles como imágenes de las páginas manuscritas, sin búsqueda por nombre. Necesita el lugar y la parroquia, y precisamente por eso las pistas de los pasos 2 y 3 son tan valiosas.

5. Anote todo, en papel o en un programa

Para empezar, el papel es más que suficiente. Nuestras plantillas gratuitas para imprimir incluyen un árbol de ascendencia, un abanico, un árbol de descendencia y una ficha familiar para una pareja y sus hijos. Un truco probado es la numeración Sosa-Stradonitz (o ahnentafel): usted es el número 1, su padre el 2, su madre el 3, los padres de su padre el 4 y el 5. El padre de una persona siempre tiene el doble de su número, la madre el doble más uno. Así encuentra a cualquiera, incluso en notas sueltas.

A partir de unas cuantas decenas de personas, el papel se vuelve difícil de seguir. Es el momento de un programa de genealogía como Gramps (gratuito y de código abierto) o de un árbol en línea en Ancestry, MyHeritage o FamilySearch. Elija lo que elija, compruebe que pueda exportar sus datos como archivo GEDCOM. Es el formato común de intercambio en genealogía, así nunca depende de un solo proveedor. En ¿Qué es un archivo GEDCOM? le explicamos qué contiene, y las guías de exportación muestran cómo obtenerlo de los programas más usados.

6. Errores frecuentes que conviene evitar

  • No anotar las fuentes. Escriba de dónde viene cada dato, por ejemplo «libro de bautismos de San José 1871, n.º 34» o «contado por la abuela Ana, 2026». Dentro de dos años no lo recordará y no podrá resolver contradicciones.
  • Pasar por alto variantes de nombres. La ortografía cambiaba a menudo: Jiménez, Giménez y Ximénez pueden ser la misma familia, y en Estados Unidos muchos nombres se anglicizaron. Busque siempre variantes y conserve la ortografía de cada documento.
  • Fechas ambiguas. 03/04/1902 es el 4 de marzo en Estados Unidos y el 3 de abril en España o México. Escriba el mes con letras («3 de abril de 1902») y marque claramente las estimaciones («hacia 1850»).
  • Confundir a personas con el mismo nombre. Dos José García en el mismo pueblo y la misma década no son raros. Revise padres, padrinos y cónyuges antes de unir dos fichas en una sola persona.
  • Copiar árboles ajenos sin comprobarlos. Los árboles en línea de otros investigadores son buenas pistas, pero no pruebas. Adopte solo lo que pueda respaldar usted mismo con un documento.
  • Publicar a personas vivas. Los datos de familiares vivos no deben estar en internet sin su consentimiento. Si comparte su árbol públicamente, oculte a las personas vivas o pregúnteles antes.

7. Muestre su árbol

Un árbol que solo existe en un archivo casi nadie lo ve. Impreso, da tema de conversación en la próxima reunión familiar, y a menudo alguien aparece con justo el dato que le faltaba. Una plantilla de papel rellenada a mano tiene su propio encanto, y la mayoría de los programas imprimen vistas sencillas.

Si quiere su árbol como póster para la pared, eso es lo que hacemos: suba su archivo GEDCOM o escriba los datos de su familia en nuestro asistente en línea, elija una plantilla y un tamaño, y vea una vista previa antes de hacer el pedido. Las personas vivas aparecen sin años de forma predeterminada. Diseñar su árbol. Y si todavía no ha llegado a ese punto, empiece hoy con la primera conversación. Lo demás vendrá paso a paso.

¿Listo para imprimir su árbol genealógico?

Suba su archivo GEDCOM

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